La quina: la corteza que dio origen a la quinina

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Última revisión: 30/10/2026

Dato clave: la corteza del árbol de la quina, originario de Sudamérica, fue el primer remedio eficaz contra la malaria. En 1820, dos farmacéuticos franceses, Pierre Pelletier y Joseph Caventou, aislaron su principio activo y lo llamaron quinina.

Durante siglos, la malaria (o paludismo) no fue solo una enfermedad tropical: también afectó a amplias zonas de Europa. La historia de su primer tratamiento eficaz empieza en las montañas de Sudamérica y termina en un laboratorio de farmacia en París.

Una corteza de los Andes

Los árboles del género Cinchona crecen en las regiones montañosas de Centroamérica y Sudamérica. En Perú, su corteza se conocía como «quinaquina». En el siglo XVII, los misioneros jesuitas documentaron su efecto contra las fiebres (la primera referencia se sitúa hacia 1630) y llevaron grandes cantidades a Europa, donde la corteza molida se conoció como «polvo de los jesuitas».

La leyenda de la condesa

El botánico Carl von Linné dio nombre al género en honor de la condesa de Chinchón, basándose en una leyenda según la cual se había curado de la malaria con una infusión de esta corteza. Hoy esa historia se considera refutada. Además, por una errata se perdió una «h», y el nombre Cinchona quedó adoptado oficialmente en un congreso de botánica celebrado en Londres en 1866.

De la corteza a la quinina

Usar la corteza tenía un problema: su contenido en sustancia activa variaba mucho, y era difícil saber cuánto se estaba administrando. Varios químicos intentaron aislar el principio activo a lo largo del siglo XVIII y principios del XIX, con resultados impuros o sin efecto clínico.

En 1820, los farmacéuticos franceses Pierre Pelletier y Joseph Caventou lograron preparar quinina pura y publicaron el método con detalle, invitando a sus colegas a comprobar sus propiedades terapéuticas. Los médicos confirmaron su eficacia contra la fiebre de la malaria. Tener una sustancia pura permitió por fin dosificar con precisión y controlar la calidad de la corteza. La fábrica que montaron en París para extraer quinina se cita a menudo como uno de los inicios de la industria farmacéutica moderna.

Después se aislaron otros alcaloides de la quina, como la quinidina, la cinconina y la cinconidina. Su eficacia se comparó entre 1866 y 1868 en uno de los primeros ensayos clínicos documentados, con unas 3.600 personas.

Importante: si vas a viajar a una zona con malaria, consulta con antelación en un centro de vacunación internacional o con tu médico. La prevención y el tratamiento actuales son distintos de los históricos y dependen del destino.

Fuentes

  1. Roth K, Streller S. From Pharmacy to the Pub — A Bark Conquers the World: Part 1 (en inglés). ChemistryViews, 2013. doi:10.1002/chemv.201300056. Consultada el 01/11/2026.
  2. Jovanović A, Krajnović D. Historical overview of quinine isolation and its importance (en inglés). Archives of Pharmacy. 2022; 72 (supl. 4): S219-S220. Consultada el 30/10/2026.