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Última revisión: 30/10/2026
Dato clave: la mayoría de los medicamentos se guardan en su envase original, con el prospecto, en un lugar fresco y seco, protegidos de la luz y fuera del alcance de los niños. Las condiciones exactas de cada uno figuran en el apartado 5 de su prospecto.
Un medicamento mal conservado puede perder eficacia o alterarse. La buena noticia es que la mayoría están diseñados para soportar las condiciones normales de una casa. Solo hay que evitar unos cuantos errores frecuentes.
Medicamentos que no necesitan frío
- Dónde: a temperatura ambiente, en un lugar seco y fresco, lejos de la luz y de fuentes de calor. No hace falta meterlos en la nevera.
- Dónde no: evita el baño y la cocina, por los cambios bruscos de temperatura y humedad, y cualquier sitio expuesto al sol.
- Envase original: guárdalos en su caja, con la fecha de caducidad a la vista, y conserva el prospecto.
- Niños: siempre fuera de su alcance y de su vista.
Según la AEMPS, los medicamentos que no indican condiciones especiales de conservación han demostrado que no se degradan cuando se exponen a 40 °C durante seis meses. Los que indican «no conservar por encima de 25 °C» o «de 30 °C» tampoco se ven afectados por una subida puntual de temperatura, porque esas temperaturas no se mantienen todo el día. Eso no significa que puedas dejarlos al sol: el calor continuado sí es un problema.
Medicamentos que necesitan nevera
Algunos, como las vacunas, las insulinas o ciertos colirios, deben conservarse siempre en el frigorífico, entre 2 °C y 8 °C. El envase lleva un símbolo que lo indica. Para ellos:
- No rompas la cadena del frío: llévalos a casa y a la nevera cuanto antes.
- No los guardes en el congelador. Es especialmente importante en el caso de las insulinas.
- Revisa la caducidad con más atención: suelen durar menos.
- En viajes de verano, usa una nevera portátil.
Una vez abierto, el plazo cambia
La fecha de caducidad del envase se refiere al medicamento sin abrir y bien conservado. Algunos, una vez abiertos o preparados, tienen un plazo más corto o necesitan nevera:
- Jarabes, suspensiones y soluciones orales: el plazo tras la apertura debe figurar en el prospecto. Si no aparece, pregunta en tu farmacia.
- Colirios: si no se indica otro plazo, el máximo recomendado es de 4 semanas desde que se abren. Más información en colirios.
- Monodosis: se desechan después de usarlas, aunque sobre producto.
Un buen hábito: anota en la caja la fecha en que lo abres.
El coche y el verano
No dejes medicamentos en la guantera, el maletero ni el habitáculo del coche a pleno sol, porque pueden alcanzarse temperaturas muy altas. Las cremas, los óvulos y los supositorios son más sensibles al calor: si al abrirlos su aspecto ha cambiado, no deben utilizarse.
Revisa tu botiquín
Conviene revisar el botiquín cada 6 o 12 meses: comprueba las fechas de caducidad, retira lo que ya no necesitas y no acumules restos de tratamientos terminados. Lo que retires, llévalo al Punto SIGRE de tu farmacia.
Importante: si dudas de que un medicamento se haya conservado bien, o notas posos o cambios de color, no lo uses. Llévalo al Punto SIGRE y consulta con tu farmacéutico qué hacer.
Cuándo consultar al médico o al farmacéutico
- Si no sabes si tu medicamento necesita nevera.
- Si un medicamento de frío ha estado fuera de la nevera y no sabes si sigue siendo válido.
- Si ha cambiado de aspecto, color u olor.
- Si no sabes cuánto dura un medicamento una vez abierto.
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Fuentes
- AEMPS. Nota informativa MUH 21/2019 sobre la conservación de medicamentos en verano. 9 de agosto de 2019. Consultada el 27/10/2026.
- Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Cómo guardar y conservar bien los medicamentos en casa. Julio de 2022. Consultada el 27/10/2026.
- Comunidad de Madrid. Caducidad de los medicamentos. Consultada el 27/10/2026.
- SIGRE. Información para ciudadanos. Consultada el 27/10/2026.